En etas fiestas patrias, en donde todos deciden aprovechar los feriados y darse abrazos deseándose unas prósperas borracheras, que mejor que desengañarnos de tantos chauvinistas y tanto sudo patriotas que creen que se es más patriota escuchando música criolla, o recordando un odio innecesario hacia todos los chilenos, que oír a un músico chileno, que nos recuerda que la patria es algo más que un pedazo de tierra, y que golpes en el pecho con escarapelas e himnos nacionales.
Los agradecimientos por el video son para: UB14
miércoles, 29 de julio de 2009
28 de Julio
lunes, 20 de julio de 2009
EL úLTIMO MAESTRO DEL VIENTO
Para los seguidores de la leyenda del avatar, aqui les dejo el trailer de la pelicula que será dirigida por el genial y muchas veces poco comprendido: Night Shyamalan:
sábado, 18 de julio de 2009
El soundtrack de la semana
El soundtrack de la semana es de un comercial de Pepsi. Algunos tal vez lo recuerden, otros tal vez recuerden la versión del Jackson Five, una canción compuesta por Berry Gordy, Jr., Bob West, Hal Davis y Willie… o la de la comadre de Mariah Carey y Trey Lorenz en su versión de MTV. Una canción que no llega tarde, y que a mí, personalmente me parece el mejor comercial de Pepsi.
Los agradecimientos por el video son: fandejackson
miércoles, 15 de julio de 2009
Visión de ls vencidos

Visión de los vencidos – relaciones indígenas de la conquista. Libro publicado por primera vez en el año de 1959, marcó un hito no solo en la historiografía, como lo sostiene Emilio Pacheco en la contraportada de una de las más de 20 ediciones realizadas en distintos idiomas, sino también porque nos permitió observar desde que posición habíamos estado oyendo la historia de la conquista americana. León-Portilla sin lugar a dudas, logra una loable labor al recopilar fragmentos y cantos indígenas, con la clara intensión de mostrarnos la otra cara de la moneda. Pues lo que hasta ese momento se sabía de la conquista, era gracias a las crónicas de los conquistadores, o por nativos que aprendieron el castellano.
León-Portilla criticará que dichas crónicas abordan al nativo americano, como seres desprovistos de humanidad, inferiores e incluso, casi animales. Pero también acepta que hubieron otras crónicas que fueron menos cegadas, pero que estas al igual que las primeras no se preocuparon por abordar la verdadera naturaleza del otro, construyéndoles de esa manera una naturaleza que en la gran mayoría de casos, correspondían a viejas inquietudes o mitos occidentales, como llegar a pensar: que los nativos americanos eran una de las tribus perdidas de Israel. Con el pasar de los siglos, el nuevo mundo sería objeto de las nuevas inquietudes por parte de los pensadores europeos. Tal vez ya no con las excusas iniciales para poder justificar la conquista, sino interesados por el nuevo mundo y por sus habitantes, pero siempre con una visión totalmente occidentalizada, en parte porque sus fuentes primarias serían las crónicas de los primeros años del descubrimiento y conquista europea. Un ejemplo de ello fue Voltaire y su idea del “buen salvaje” desarrollada en su libro: “El cándido”.
Es por eso, que el intento por abordar lo que significó para los nativos americanos la conquista europea, es loable en el sentido que nos permite comparar las crónicas europeas y así poder contrarrestar la construcción de la ficción de las mismas, que desde Colón hasta Cortés se hicieron para justificar el genocidio y la barbarie. Un ejemplo de ello es el capítulo que León-Portilla desarrolla en el engaño y la masacre en Tenochtitlán. Puesto que mientras para los europeos aquella acción estuvo justificada con la erradicación de idolatrías y bajo la venia de Dios, para los nativos, tal como lo recoge León-Portilla, significó el horror y el verdadero descubrimiento del hombre europeo:
Pues así las cosas, mientras se está gozando de la fiesta, ya es el baile, ya es el canto, ya se enlaza un canto con otro, y los cantos son como un estruendo de olas, en ese preciso momento, los españoles toman la determinación de matar a esas personas.
Cercan inmediatamente a los que bailan, se lanzan al lugar de los atabales; dieron un tajo al que estaba tañendo: le cortaron ambos brazos, luego, lo decapitaron, lejos fue a caer su cabeza cercenada (81).
Gracias a este contraste es que se nos permite analizar la construcción del otro de una manera mucho más clara. Un ejemplo de ello, fue que siempre se había descrito el encuentro de los dos mundos, en el que una de las partes fue demasiado ingenua por sus creencias al confundirlos por dioses. Sin embargo podemos darnos cuenta que dentro de dicha cosmovisión existían presagios funestos desde 10 años antes de la llegada de los españoles, tal como se ve señalado en el testimonio de Muñoz Camargo. En total fueron alrededor de 8 señales funestas, desde fenómenos astronómicos, incendios, y apariciones de dos hombres unidos a un solo cuerpo.
Estos presagios nos muestran que el nativo americano no fue tan ingenuo como nos mostraron las crónicas españolas, sino que eran consientes del peligro que estaba a punto de aparecer, era por eso que Motecuhzoma comenzó sus averiguaciones cuando llegaron las primeras noticias de los españoles. Sin embargo la caída de los mexicas está más vinculada a la ineficacia de su gobernante, que a una insensatez colectiva.
León-Portilla nos muestra un campo abierto en donde estas dos caras de las monedas están completas. Sin embargo sería una opción demasiado facilista inclinarse por una de aquellas caras, ya sea por los que elevan de epopeya la hazaña lograda por los conquistadores, o por los que predominan la otra cara de la conquista, como en visión de los vencidos.
¿Pero hasta que punto es conveniente desechar una de las interpretaciones por otra?
Si bien es tentador tomar una posición con respecto a la conquista de América, Wayne C. Steely sostiene que si sólo vemos estas dos caras de la moneda, empobrecemos nuestra apreciación cultural, porque lo que hay son muchas monedas. Así que conviene abrirse a otros textos, y no desechar totalmente una interpretación por otra, sino redondear nuestras percepciones con múltiples voces que proporcionen perspectivas nuevas o impensadas. Además también se esta dejando de lado el legado oral de muchos de los pueblos nativos, y como estos al aprender la lengua europea, deciden traspasar aquel legado oral al escrito. Este fenómeno por si solo nos muestras una nueva cara de la conquista, y si quisiéramos presionar un poco más, nos puede brindar una nueva lectura de la obra de León-Portilla. Juana Goergen sostiene que cuando una tradición oral se vuelve hacia la escritura se petrifica en un "discurso indígena ficticio" y se falsea en el cambio de destinatario que se dirige, es decir: gente letrada - española. Juana Goergen califica de "violencia de la escritura" la "conversión escritura de toda oralidad indígena como práctica colonizadora". Según Goergen:
"todo parece indicar que para los Conquistadores, la operación de escribir, sea como gesto simbólico [...] o como metáfora [...] apuntaba siempre a una toma de posesión" (Goergen 1998).
Sin embargo otra posición de dicho fenómeno es la que sostiene Wayne C. Steely, que considera que efectivamente existe una pérdida de identidad al traspasar su tradición oral hacia la escritura, pero que aquello está más vinculado a una visión utilitaria y de “libertad expresiva” en pocas palabras, como lo denomina Wayne C. Steely: Una "lengua para quejarse"[1]
Pero volviendo a León-Portilla, otro aspecto importante en la obra, es la recopilación pictórica y literaria que logra rescatar. Con respecto a la primera, basta con observar la imagen que aparece en el: “Códice de Durán” donde se hace referencia a la matanza del templo mayor. Con respecto a lo segundo, encontramos cantares relacionados a la conquista que son incluidos en su libro, como el caso de “Anales de México y Tlatelolco” un breve texto anónimo, del cual el autor rescata un canto en tono de elegía, luego de la derrota por parte de los españoles.
Sin lugar a dudas “Visión de los vencidos” a pesar de ya haber pasado medio siglo desde su primera edición, sigue siendo una obra vigente, presta para más de una interpretación, reformadora en el tiempo en que apareció, y que aun hoy, sigue siendo reveladora para todo primer acercamiento hacia la conquista americana.
BIBLIOGRAFÍA:
- León-Portilla, Miguel, 1989. Visión de los vencidos, Relaciones indígenas de la Conquista. México, UNAM.
- Goergen, Juana, 1998. La crónica del agua: diezmo y colonización del Caribe. Chicago, LASA.
- Una "lengua para quejarse": la libertad de expresión y los documentos coloniales mexicanos: Wayne C. Steely. 2009 – 05 – 26.
(http://168.96.200.17/ar/libros/lasa98/Steely.pdf).
[1] Dicho ensayo fue for delivery at the 1998 meeting of the Latin American Studies Association, The Palmer House Hilton Hotel, Chicago, Illinois, September 24-26, 1998. Y existe una versión digital circulando en el Internet.
viernes, 26 de junio de 2009
El soundtrack de la semana
El soundtrack de la semana, luego de tanta muerte y barbarie, con tanto circo político, esta canción vendría a ser una pastillita por donde filtrar la desazón bajo acordes geniales, y una letra que llega a jodernos el alma.
Andan
yo no se si son
yo no se si estan
solo se que andan
tocan mis dedos
y me vienen a cazar
tocan mi mente
y me quieren atrapar
sera que algo anda mal en mí
Los agradecimientos por el video: wwwwxx
La tentación al fracaso
Y tal vez sea por eso que llegar a terminar todos sus diarios me ha dejado un sabor dulce en el corazón. Pues esos diarios contienen desde sus cuitas literarias hasta las amorosas, inclusive chismes y algunas rencillas que no dejan de alegrarnos la lectura. Sin embargo comenzar a detallar el diario o prestarse a realizar un ensayo sobre cuestiones teóricas de la autobiografía, sería absurdo, para eso está el buen Coaguilla o algún otro Riberiano que esté dispuesto a embarcarse en dicha empresa, lo mío está más vinculado al goce que aun hoy perdura, y que sin lugar a dudas tardará algún tiempo en sosegarse. Sobre todo ahora que he vuelto a releer gran parte de sus cuentos, con una visión mucho más madura, y hasta cierto punto crítica, pero también es cierto que dichas relecturas renuevan esas viejas ganas de hacer las cosas que nadie entiende, y que nos siguen pareciendo absurdas. Deseando poder embriagarse un viernes por la tarde, o desaparecer los sábados en las penumbras de los cines, mientras se fuma un camel que nos destroza los pulmones y nos dejan con las ganas de gritar los nombres que van desapareciendo de nuestras vidas; o simplemente levantar la copa, y realizar un salud «por los huesos del flaco» como bien podría sentenciar una tarde de alcohol y decepciones, el único Riberiano necrofílico con derecho a serlo: Pepo.
jueves, 18 de junio de 2009
El Popol Vuh
Mucho se ha dicho con respecto al Popol Vuh, entre la importancia histórica, literaria, cultural, y siempre todo ello bajo una estela de misterio sobre sus orígenes y naturaleza. Y si bien es cierto que el texto original del siglo XVI se ha perdido. Se sabe que estaba escrito en idioma quiché, pero utilizando el alfabeto español. Al principio y al final del libro, los autores mencionaron que lo escribían porque ya no era posible ver un libro llamado Popol Vuh que existía antiguamente.
El texto más antiguo que se conserva del Popol Vuh es una trascripción del texto quiché hecha a principios del siglo XVIII por el fraile dominico Francisco Ximénez, que también hizo la primera traducción conocida al español. Ximénez presentó en doble columna el texto quiché junto a la versión española, y lo tituló: “Empiezan las Historias del Origen de los Indios de esta Provincia de Guatemala”. Este manuscrito se encuentra en la colección de la Biblioteca Newberry de la ciudad de Chicago. Fue extraído de la biblioteca de la Universidad Nacional de Guatemala por el abate francés Charles Etienne Brasseur de Bourbourg, quien lo publicó por primera vez en forma completa en 1861. Desde entonces, se han realizado numerosas ediciones y traducciones.
Sin embargo, si bien es cierto que Adrián Recinos en su introducción, sostiene que una de las importancias del Popol Vuh es que prueba la existencia de la escritura en los antiguos hombres de aquella región, dándoles así la categoría de “civilizados” no se preocupa demasiado por distanciarse del pensamiento occidental. Esto, es sin lugar a dudas clave, pues nos muestra lo que personalmente considero como el círculo vicioso en que se ha venido abordado el Popol Vuh, es decir: sin lograr alejarse de la visión occidental. La introducción misma del padre Ximénes, que está presente en esta edición, es un caso particular por si solo, pues en él se pueden abordar las tergiversaciones que hace a través de su visión cristiana del Popol Vuh.
Pero volviendo al caso de Adrián Recinos. En su introducción, si bien es cierto que relaciona brevemente el primer y segundo capítulo del Popol Vuh con el génesis de la Biblia, como una posible influencia de este último en la narración del primero, no intenta ir más allá.
Cosa que no sucede con la versión de Adrián Inés Chávez, quien considera que la versión original de Ximénes no solo atenta contra la visión original del mundo maya-quiché, sino que altera el sentido verdadero del libro sagrado. Es decir: lo que Chávez nos da a entender, es que el Popol Vuh, desde su primera traducción hecha por Ximénes, entró en una especie de círculo vicioso occidentalizado, donde con cada nueva traducción, se alejaban cada vez más del libro original.
Un ejemplo claro que se aprecia es la diferencia en el título: “Pop Wuj” libro del tiempo o libro de acontecimientos, que es como si se dijera "Historia del Universo". Corresponde, según Chavez, a una mejor correspondencia morfológica del título original, ya que los vocablos Popo Vuh o Popol Vuh no significan nada en quiché.
La versión de Chávez en comparación con la de Recinos, nos permite preguntarnos sobre la occidentalización del Popol Vuh o Pop Wuj, y si bien es cierto que no pretendemos abordar las importantes diferencias de estas dos versiones, sí creemos que es un tema importante para un estudio futuro, pues sin lugar a dudas, nos permitiría observar de manera más clara, como toda traducción termina siendo finalmente una traición.
Adrián Recinos traduce el Popol Vuh, organizándolo en cuatro partes. La primera, compuesta por nueve capítulos, rememora la Creación y las normas éticas deseables de la interacción de los hombres entre sí y con sus dioses. La segunda parte, compuesta por catorce capítulos, reitera la importancia de las normas éticas y las "cosas memorables" del desafío y acatamiento de éstas. La tercera, compuesta por diez capítulos, retorna el relato sobre la creación del hombre, agregándole una relación sobre la organización de éste en el territorio quiché. La cuarta parte, compuesta por doce capítulos, está dedicada a la historia de la expansión de los descendientes de los primeros hombres por el territorio mesoamericano.
La creación del mundo en el Popol Vuh, responde a la necesidad del ser humano por darle una razón a todo lo que le rodea. Esto ha sido constante en todos los mitos sobre la creación en las distintas culturas desarrolladas en distintas regiones del mundo. En el Popol Vuh tenemos tres personajes principales. Tres Dioses que existieron antes que existiese otra cosa sobre la Tierra. Ellos son Tepeu, Gucumatz y en menor medida pero no menos importante, Huracán, también conocido como “corazón del cielo“.
Los dos primeros Dioses nombrados, realizan una especie de conferencia, donde concluyen que es necesario para mantener su herencia, el crear seres para que puedan adorarlos y recordarlos. Así comienzan con la Tierra y con los animales, pero estos al no poder hablar los “castigan” condenándolos a comerse unos a otros. Luego vienen los intentos en crear al hombre. El primero, es de fango, pero se deshace. El segundo, de madera, pero carece de sentimientos y alma por lo que lo descartan. Finalmente crearan al hombre a partir del maíz.
Uno de los elementos importantes en el Popol Vuh con respecto a la creación, es la importancia de la palabra: “Luego la tierra fue creada por ellos. Así fue en verdad como se hizo la creación de la tierra: - ¡Tierra!, dijeron, y al instante fue hecha“(Capítulo I., p. 24).
El dualismo es otro elemento importante en el mito de la creación del Popol Vuh. Y a partir de ahí, se podría sostener que existe cierta ética de creación, y equipararlo con el mito bíblico. Es decir, a diferencia del mito bíblico en donde Dios crea al hombre en el primer intento, demostrando así ser un ser todo poderoso, en el Popol Vuh existe una visión mucho más humana, con equivocaciones, reintentos, diálogos entre Tepeu y Gucumatz. Pero también con valores, como el trabajo que es un sentido propio en ellos mismos, pues se empeñan en lograr la creación que desean, enfrentándose al tiempo y a una serie de problemas. Un segundo valor es el de la humildad, al reconocer que han cometido errores, y por ello necesitan consultar con alguien que les oriente, ese alguien está representado por los ancianos.
A la vez si tomamos en cuenta que toda creación conlleva a que dicha obra creada esté impregnada por elementos del creador, más allá de la misma imagen del creador (de la visión bíblica), es la concepción maya-quiché la que deja a un hombre mucho más completo.
La segunda parte del Popol Vuh, es probablemente la que se encuentra más enriquecida desde una perspectiva literaria. Existe un diégesis en donde encontramos constantemente el dualismo, ya sea por los dioses gemelos o por la lucha constante del bien y el mal. En esta parte nos cuentan las aventuras de los Dioses Gemelos: Hunahpú e Ixbalanqué, que son llamados por los señores de Xibalbá para jugar a la pelota. Al iniciar su marcha comienzan se ven obligados a sortear una serie de pruebas. Primero deben pasar un río de podre y uno de sangre, pero Hunahpú e Ixbalanqué no los tocan con sus pies, sino que los atraviesan sobre sus cerbatanas. Luego, se enfrentan a una encrucijada de cuatro caminos: el camino negro, el camino blanco, el camino rojo y el camino verde, de los cuales, solo uno conducía a Xibalbá. Fue así que Hunahpú e Ixbalanqué envían a un mosquito a averiguar cuál de todos era y qué nombre recibía cada señor de Xibalbá, con lo cual nuevamente resultan vencedores. Cuando llegan, los de Xibalbá tratan de engañarlos con un muñeco de palo, pero no lo logran. Finalizan las pruebas preliminares con una invitación, de parte de los de Xibalbá, a sentarse sobre un asiento de piedra ardiente, lo que tampoco logran.
Saliendo airosos sobre los señores del Xibalbá, pues en cada una de las casas de suplicio y de cada uno de los juegos de pelota que sostienen con los señores de Xibalbá, logran vencerlos. Son capaces de "hacer como si" mantuvieran encendidos una raja de ocote y un cigarro durante toda la noche, devolviéndolos al día siguiente intactos. A la vez demuestran su dominio sobre los cuchillos, cuando ingresan a la Casa de las Navajas, y les advierten a éstos que las carnes de todos los animales serían para ellos si es que se quedaban quietos mientras estuviesen allí. Dan pruebas del dominio que ejercen sobre la naturaleza, cuando sobreviven una noche en la Casa del Frío y otra en la Casa del Fuego. A la vez muestran el poder que ejercen sobre las hormigas cortadoras a las que les encargan cuatro jícaras de flores para presentarlas a la mañana siguiente ante los señores de Xibalbá. De igual modo, confirman su poder sobre otros animales, cuando les toca pasar la noche en la Casa de los Tigres y en la Casa de los Murciélagos. Finalmente después de su victoria en el Inframundo, Hunahpú se convirtió en el Sol e Ixbalanqué se convirtió en la Luna.
Como podemos observar, el heroísmo esta constantemente vinculados con el dominio sobre la naturaleza. No es de sorprendernos, pues en la cosmovisión de los pueblos americanos, la naturaleza era parte fundamental de su sociedad y de sus creencias.
En la tercera parte del Popol Vuh, encontramos la creación del hombre del maíz, y la historia de las primeras aldeas que en el principio hablaban la misma lengua.
Finalmente en la cuarta parte, encontramos una cronología del pueblo Quiché. Si bien es cierto, que en comparación con la segunda parte del libro, esta la menos literaria, sí tiene una importancia histórica. Además existe una clara intención propagandística, al realzar las victorias de los Quiché sobre sus enemigos. A la vez existe una especie de epílogo, cuando luego de enumerar a todos los descendientes de Balam-Quitzé Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam, hace referencia al final de los Quiché, porque ya no puede verse el libro:
“Y ésta fue la existencia de los quichés, porque ya no puede verse el (libro Popol Vuh) que tenían antiguamente los reyes, pues ha desaparecido”, (162)
Es interesante observar como está relacionado el final de los Quichés con la desaparición del libro sagrado. Además se sabe con el descubrimiento del friso en Guatemala, en donde se observan a los gemelos "nadando entre monstruos celestiales" después de recuperar la cabeza de su padre Hun Hunapú, decapitado por los señores de Xibalba, gobernadores del inframundo, demuestran que dichos mitos ya eran conocidos 300 años antes de Cristo. Algo importante, ya que nos permitirían replantearnos las tergiversaciones del cual ha venido siendo objeto, por parte del mundo occidental.

